En el año 1992 los misioneros José y Cristina Macías tomaron el llamamiento de predicar el evangelio entre los Tarahumaras, continuando con la labor que misioneros como Alex Hoover, Alfredo Guerrero y otros habían emprendido años atrás. después de once años de obra misionera y con la colaboración de jóvenes valiosos como Moisés Corral V., Anastacio Durán B. y la congregación LA HERMOSA en Cuauhtémoc, Chih. se plantaron varias congregaciones que cuentan con su templo y líderes indígenas. se caracterizan por ser fuertemente misioneros en su visión ya que los mismos Tarahumaras continúan evangelizando a su propia gente.