La Misión Evangelística Mexicana se distingue por la doctrina de Santidad que profesa, nos identificamos como Arminio-Wesleyanos. Nuestras raíces van al Metodismo original, como fue enseñado por su fundador Juan Wesley. (1703-1791)

En el año 1926, cuando nació la Misión, continuamos con el mensaje de santidad. Es una doctrina muy pura, donde  se enseña la muerte del viejo hombre y el poder vivir en esta vida libres de pecado, a través del bautismo del Espíritu Santo, produciendo una vida transparente delante de Dios. El ser humano en su máxima expresión.

                      LA OBRA DE SANTIFICACION ES DOBLE

por un lado es “libertad instantánea de todo pecado” y por otro es el poder para vivir una vida que agrada a Dios. En el bautismo del Espíritu Santo se te da y se te quita.

Te quita el pecado como semilla que traemos desde Adán y Eva o sea la “naturaleza pecaminosa heredada” en las Escrituras lo vemos como la muerte o crucifixión del “viejo hombre”

El bautismo del Espíritu Santo te da de una manera instantánea el poder para vivir en santidad. Sin este poder no puedes vivir de una manera que agrade al Señor. Tus méritos personales no son suficientes para purificar tu corazón.

LA LIMPIEZA DE TU CORAZON... no quiere decir perfección absoluta ya que eso solo pertenece a Dios, ni tampoco perfección Adámica, ya que como seres humanos estamos degradados comparados al estado original de nuestra creación. Nunca llegaremos a tener la inteligencia o capacidades de Adán. Tampoco es perfección angélica,  somos creados inferiores a ellos,

Somos perfectos en nuestro estado relativo como seres humanos. Ser perfecto no me libra de la posibilidad de caer en pecado, ni de ser tentado. Lo que hace es purificar el corazón de la semilla del pecado original.

La obra de santificación tiene muchos nombres, pero todos se refieren en la Escritura a la misma experiencia.

                                ¿QUE ES SER SANTO?

Ser santo en su forma sencilla es ser “separado” en éste caso, separado para el Señor. Cuando alguien aparta un objeto o persona para el uso exclusivo de Dios, lo está “santificando” o sea que lo está apartando para el uso exclusivo de Dios.

También indica aquello que está funcionando para lo que fue creado. Si yo tengo un auto y éste me lleva a donde yo quiero entonces el auto es perfecto porque está funcionando para lo que fue creado, sea un objeto, una institución, etc. por lo tanto cuando una persona “funciona” o vive para lo que fue creada, decimos que es perfecta... ¿para que fue creado el hombre? ¿existe una función específica para lo cual fuimos creados? si no vivo de acuerdo a ese diseño, ¿entonces no soy perfecto?

Los Estados Preeliminares de la Gracia, Se refieren a la obra que el Espíritu Santo hace antes de llegar a la conversión. Meses o años antes, Dios trabaja en el corazón del pecador trayéndolo bajo convicción de sus pecados. Dios prepara el corazón para que reconozca su necesidad espiritual y pueda llegar a tomar una decisión de entregar su vida a Cristo, a través del arrepentimiento y depositando en Jesús su confianza (fe) para perdón de sus pecados. Algunos escuchan la voz de Dios, pero otros hacen caso omiso de éste llamamiento y siguen en obscuridad espiritual.

Es un tiempo crítico donde podemos escoger el camino de Dios o rechazamos los esfuerzos del Señor de corregir nuestra vida.(Si gusta buscar en su Biblia los pasajes que se indican en el cuadro de la derecha) ( Introducción a la Teología de  Wiley)

Después de ese tiempo de incertidumbre sigue una crisis donde el viejo hombre es crucificado, es donde Dios lleva a la persona a la “entera consagración”  Juan Wesley lo identifica como un tiempo mas doloroso que la crisis de la conversión, es donde la presencia y realidad del viejo hombre es tan palpable que el cristiano clama en agonía pidiendo liberación al Señor es entonces cuando sucede el “Bautismo en el Espíritu Santo” viene siendo el funeral, la muerte del pecado innato. de ahí en adelante sigue un crecimiento espiritual cual nunca había experimentado el cristiano, por fin el alma es libre para crecer en Cristo. hasta que llegue a la presencia del Señor.

En seguida vamos a considerar este proceso paso por paso...

En el momento de la conversión, suceden cuatro obras de gracia. la Justificación siendo un acto judicial que sucede en el cielo donde Dios declara inocente al hombre culpable. La regeneración donde la persona “nace de nuevo” es “una nueva criatura en Cristo” es la impartición de una nueva naturaleza espiritual. La adopción donde la persona forma parte de la familia de Dios, no como hijo natural (Judíos) sino por adopción, con todos los privilegios como hijo.  Su nombre es apuntado en “el libro de la vida que Dios tiene” y La Santificación Inicial, un acto instantáneo de purificación donde Dios inicia la muerte del pecado original que traemos desde Adán y Eva. Cuatro obras que Dios hace al momento que un pecador está arrepentido en el altar...

El Estado de Incertidumbre

(para una explicación detallada sobre el estado de incertidumbre, vea el sermón 46 de Juan Wesley en el tomo segundo)


Después de la conversión sigue un tiempo espiritual de altibajos donde la carne lucha contra el espíritu. es el tiempo comparable con el desierto después de la salida de Egipto, donde estaba la presencia de Jehová visible en la nube y la llama, y al mismo tiempo, un gran nivel de carnalidad e idolatría en el pueblo escogido de Dios. La presencia del “viejo hombre” o naturaleza pecaminosa heredada luchando por tener el control del cristiano. Esto produce una vida espiritual sin libertad, ya que habrá días en que te sentirás “espiritual” mientras que en otros andarás en la carne cediendo a las demandas de la semilla de pecado en tu corazón. Por un lado quieres ser un cristiano fuerte y a la altura de lo que Dios espera de ti, pero por otro lado hay algo que no te deja, sino que te estorba para llegar a ser lo que Dios quiere de ti. Por eso se llama estado de incertidumbre donde junto con el apóstol Pablo podremos exclamar “Miserable de mi, ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?” Rom. 7:24. Revisa los siguientes pasajes; Romanos 5:12-6:23; 7:14-8:13.  13:14; 2 Corintios 7:1;Gálatas 3:3; 4:23-29; 5:16-6:8. Colosenses 2:11-23. I Pedro 3:21. 2 Pedro 2:10-18. Efesios 4. Colosenses 3.

La Convicción del Espíritu Santo
Una vez que el cristiano reconoce la realidad y poder del viejo hombre en su corazón, inicia una crisis donde se lucha por la muerte del pecado heredado en el corazón. Funciona de la siguiente manera, has de cuenta que tu corazón es como una pila llena de agua sucia, como de drenaje, donde hay todo tipo de suciedad, arriba hay una abertura por donde se puede ver lo que hay adentro. Si la luz del Espíritu es poca en tu vida NO verás mucho adentro de tu corazón, a ese creyente lo verás participando de actos dudosos para un cristiano y no se sentirá mal, siendo que la presencia del Espíritu es poca en su vida así es también la convicción sobre su pecado, pero ¿qué pasa si la luz del Espíritu aumenta? entonces verás mas profundo en tu corazón y lo que verás no te va a gustar... y entre mas aumente la luz del Espíritu mas miserable te vas a sentir y comenzarás a ver la realidad y poder del viejo hombre como nunca antes. Funciona a lo contrario, tu dirías ¿que no debería de sentirme mejor espiritualmente entre mas me consagre al Señor? ¿porqué entre mas oro y leo mi Biblia mas necesitado me siento? hay veces que siento que ni siquiera cristiano soy,... ya he hecho de todo, pago mis diezmos, ayudo a los pobres, leo mi Biblia, oro y sigo sintiéndome indigno y con fuertes tendencias al pecado. Esta crisis aumenta y llega el momento que el cristiano cae en una agonía espiritual donde clama al Señor, diciendo “no saldré de aquí hasta que no me contestes” algunos se han metido en un bosque donde agonizan espiritualmente por días hasta que llega la respuesta de lo alto, otros en su oficina, etc. a esta crisis la llamamos “entera consagración” donde es mas que un acto de la mente, es una crisis donde el creyente agotó todos sus recursos y no pudo, y cuando ya no tenía mas de dónde apoyarse clama diciendo: “Señor ya no puedo mas”, es en ese momento que Jesús le dice... “yo si puedo” No puede ocurrir la entera consagración sin un vaciamiento total del ego del creyente. Es la muerte del “viejo hombre” es la crucifixión de la carne... es un funeral al igual que el profeta Isaías postrado con su rostro en la tierra sintiéndose indigno y digno de muerte al ver a Jehová de los ejércitos. Isaías 6:5.

LOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO

La Biblia presenta en Gálatas 5:22, los frutos del Espíritu y son frutos de tal manera que no podemos esforzarnos por tener “gozo” porque en el momento que “finja” tener gozo dejará de ser fruto y se convertirá en “obra”. Los frutos saldrán naturalmente de la vida de aquel que tiene el Espíritu. El creyente se sorprenderá a sí mismo reaccionando de maneras que antes no hubiera sido posible.

No podemos simular o fingir los frutos del Espíritu, son el resultado natural de estar en Cristo. “Por sus frutos los conoceréis”  Mateo 7:15-20. No puede haber “llenura del Espíritu” y mal testimonio a la vez. En tal caso, los frutos habían sido fingidos...

Después del bautismo en el Espíritu Santo, el creyente experimentará un crecimiento espiritual cual nunca antes lo había visto.

Claro que las tentaciones y lo propenso al pecado continuará pero su corazón lejos de tener el pecado, rechazará lo malo, mientras que antes de la santificación lo buscaba y le gustaba.

Cuando recibimos el “bautismo en el Espíritu Santo” como una obra instantánea obrada por Dios, el alma es libre de la naturaleza pecaminosa heredada. Mientras en la conversión fue libre de “la naturaleza pecaminosa adquirida” Ahora el creyente tiene una nueva naturaleza que le ayudará a ser mas que victorioso en Cristo Jesús.

¿CUALES SON LAS EVIDENCIAS DEL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO?

En la Escritura se presentan dos evidencias de que ya fuiste bautizado en el Espíritu.

  1. 1.Amor perfecto a Dios.  Deuteronomio 6:4-5.

  2. 2. Amor perfecto al prójimo. Mateo 22:37, Marcos 12:30, Lucas 10:27.


Continuaremos con este estudio... añadiendo la segunda parte sobre la ”Entera santificación y las Escrituras” testimonios, etc.

la Lucha de la carne contra el espíritu. Se puede referir al cristiano en esta etapa como “cristiano carnal” y no como un “cristiano espiritual” I Corintios 3:1-4.

Las consecuencias graves de ser un cristiano carnal es una vida sin la libertad de Cristo, una vida “según la carne” llena de adulterios, chismes, divisiones, envidias, murmuraciones y pleitos. No debe extrañarnos que haya buen número de cristianos que han muerto espiritualmente debido a que se consumieron en su propio pecado.

Mientras una persona o iglesia no reciba el bautismo en el Espíritu Santo, seguirá viviendo una vida carnal, donde “el viejo hombre” dominará el corazón del creyente, el cristiano no tendrá la libertad en Cristo que tanto anhela.

La conversión y el bautismo en el Espíritu Santo no pueden ocurrir al mismo tiempo. Algunos han sido santificados varios meses después de la conversión, mientras otros, la gran mayoría tardan años e incluso pasan su vida entera sin llegar jamás a ser libres del pecado heredado desde Adán y Eva. Que lamentable es ver cristianos viviendo en la carne toda su vida hasta la muerte. Qué problemas tan grandes hacen en sus iglesias, cómo absorben la energía del pastor y de la congregación lidiando con su carnalidad. Cuántas personas nuevas en el evangelio no lastiman haciéndolas volver atrás... No hay nada peor que una iglesia carnal, pues las pocas fuerzas que tiene las utilizará en atacarse los unos a los otros en vez de luchar para alcanzar a los perdidos... Si tienes en tu iglesia hermanos carnales, llenos de envidia, contienda y con maldad en su corazón, es tiempo de interceder por ellos, rogando liberación de lo alto... que el Espíritu los lleve a una convicción profunda sobre su verdadero estado espiritual.

Entre mas luz haya del Espíritu, mas podrás ver la verdadera situación espiritual de tu corazón...

El rincón de Dios es cuando se te agotan tus propios recursos obrando tu espiritualidad y llegas al final de tu autosuficiencia.... Donde tu no puedes, Cristo si puede.

                               EL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO Y LA BLASFEMIA AL ESPIRITU SANTO


“A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero” Mateo 12:32. De acuerdo al contexto de este pasaje cuando Jesús sanó al endemoniado los fariseos burlándose le dijeron que por Satanás había sanado a ese hombre... esto indica que la blasfemia al Espíritu Santo es cuando las obras del Espíritu son atribuidas a Satanás o las de Satanás al Espíritu. Por eso cuando una persona tiene una expresión de la carne y se la atribuye al Espíritu es blasfemia. por ejemplo ladrar como perro y decir “el Espíritu me hizo hacerlo” es blasfemia. O rugir como león y atribuírselo al Espíritu o cosas mas asquerosas como vomitar y decir que es por el Espíritu. El Espíritu nunca tenderá hacia lo terrenal, en vez de llevarte a la imagen de bestias (andar en cuatro patas, ladrando, rugiendo, o cosas asquerosas) te llevará a la imagen de Cristo, imagen de pureza y santidad... No podemos atribuir las obras de la carne al Espíritu. Aquí entra “La risa santa” “vómito santo” “ladridos” “rugidos” “lluvia de oro y diamantes” “caerse en el Espíritu” y manifestaciones de la carne similares.

Una vida de Santidad


El creyente bautizado en el Espíritu no puede llevar una vida doble donde caerá bajo el “espíritu” durante un servicio, para salir y maltratar a su familia o dar mal testimonio. El Espíritu verdadero produce una vida de transparencia donde no hay la mas mínima diferencia en tu vocabulario o comportamiento dentro de la iglesia, en tu hogar o en tu trabajo. Si un hombre dice que es espiritual y maltrata a su familia, tiene doble vocabulario o disfruta el pecado en oculto, es un mentiroso y la Palabra no está en él.          Tito 2:1-10